Sin categoría

ESE NO SÉ QUÉ DE LO INDUSTRIAL

Paredes de cemento o con el ladrillo visto y como desgastado, por las que parece haber pasado el tiempo (todo está muy pensado, nada está hecho al azar). Hierro, mucho hierro (cuanto más oxidado, mejor) y tuberías a la vista, en estos locales no molestan. Viejos andamios de obra que se convierten en estanterías y todos esos toques ‘canallas’ que ya campaban a sus anchas, desde hace mucho tiempo, por locales de ciudades como Nueva York o Londres, pero que definitivamente han llegado a Madrid para quedarse. Un aire industrial, que parece proponer un viaje y que está presente ya en muchos restaurantes, hamburgueserías o cafés de la capital. Hoy te chivamos nuestro recorrido de 24 horas, desayuno-comida-cena (y copa, claro), por esos locales con alma industrial. ¡Suena el despertador, comenzamos!

10.00.- Desayunamos en COFFE AND KICKS. Acaban de abrir sus puertas en pleno centro de la ciudad, a dos minutos de la Plaza de Callao. Un café que bien podría estar en cualquier otra ciudad, pero que sin embargo está en Madrid. Un combinado de suelo hidráulico y madera, sillas bajas que pueden convertirse en mesas improvisadas y el color amarillo como protagonista (para los pequeños detalles). Un lugar donde tomar el primer café de la mañana, aunque también perfecto para la hora de la merienda. Buen café, como el de sus colegas TOMA CAFÉ (en el barrio de Malasaña) y una selección de dulces caseros:  Banana Bread, Lemon Cake o la clásica tarta de zanahoria, que no podía faltar. Todo apunta a que Coffe and Kicks podrá convertirse en otra de nuestras ‘oficinas improvisadas’ donde abrir el ordenador y ponernos a escribir.

IMG_9628 copia

Calle Navas de Tolosa, 6 (Madrid)

14.00.- Comemos en MEAT. Es una de las últimas aperturas en el barrio de Las Salesas (Alonso Martínez) y nada tiene que ver con sus locales vecinos. Se llama MEAT, toda la una declaración de intenciones y va camino de convertirse en uno de esos templos de la hamburguesa en Madrid. El interiorismo, 100% industrial, corre a cargo del solicitado estudio Cousi y si algo nos gustó fue el andamio que nos encontramos detrás de la barra. “En ese lugar íbamos a colocar una estantería, pero cuando la obra casi estaba terminada vimos el andamio allí y nos encantó como quedaba, así que lo dejamos”, nos contó uno de los dueños del local. En su carta, por el momento, sólo encontrarás tres cosas: hamburguesa (para nosotros sin queso), patatas fritas caseras y unos logrados y riquísimos aros de cebolla. Además, la música en MEAT es muy importante, los fines de semana aquí las hamburguesas se alargan.

MEAT

Calle San Teresa, 4 (Madrid)

21.00.- Cenamos en EL PORRÓN CANALLA. Es lo nuevo de Juanjo López, y está ubicado justo alado de su tasquita, la Tasquita de Enfrente (en la calle Ballesta). “Bocatas  de madre, bocatas de lata, bocatas de verdad”, así se definen desde su Instagram (sí, Instagram se ha convertido en ese nuevo lugar donde definirse continuamente). Un local de techos muy altos, paredes de cemento (tal y como se las encontraron al inicio de la obra) y mobiliario de madera sencillo. Será imposible pasar por la calle Ballesta y no entrar a echar un ojo (y comer un bocata), su puerta con grafiti y calavera luminosa incluída (su logo, que promete ser icónico) no pasa desapercibida. La carta es muy sencilla, porrones (de cerveza, vino o tinto de verano) y una larga lista de bocadillos: tortilla francesa con pimiento verde, el pepito de ternera y los clásicos castizos como el bocata de calamares ‘de verdad’ o los ‘bocalatas’ de mejillón con patatas, de sardina con cebolla o de ventresca con pimiento rojo.

EL PORRÓN CANALLA

Calle Ballesta, 2 (Madrid)

00.00.- Y la primera copa de la noche en MACERA. Uno de esos sitios realmente especiales y novedosos de Madrid, en fondo y en forma (en continente y en contenido). “En MACERA no existen las marcas, aquí creamos nuestras propias bebidas de forma artesanal y guiados por las técnicas antiguas”, nos contó Narciso Bermejo el alma creadora de MACERA Taller-Bar. No quieren llamarlo ‘logotipo’ y prefieren referirse a el como ‘bicho’ y en el encontramos las claves de este local: “Al igual que en los destilados hemos querido que allí estuvieran representados la cabeza (las primeras gotas de las destilación), el corazón (la parte central, el tronco) y las notas finales, la cola”, nos contaba Narciso. También nos decía que “tanto la cabeza como la cola tienen impurezas y se retiran”, en MACERA sólo trabajan con el corazón, y así es (nada de juego de palabras). Además, aquí no sólo podrás tomar vodkas o ginebras, también tiene una pequeña carta de sándwiches, tartas caseras y café. Una primera copa de la noche diferente, un local diferente y en definitiva: una experiencia diferente.

macera taller bar

Calle San Mateo, 21 (Madrid)

#quenomeladenconqueso

Entrada Anterior Siguiente Entrada

También puede interesarte

Sin Comentarios

Responder

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies