Sin categoría

5 RAZONES PARA SEGUIR COMIENDO CASTIZO

La originalidad consiste en volver al origen

-Gaudí-

1.- El Diccionario de la RAE se aproxima a este término de ‘lo castizo’ mediante dos definiciones: “de buen origen” y “típico, puro, genuino de cualquier país, región o localidad”. Nosotros nos quedamos con eso del ‘buen origen’ y pudimos comprobarlo en TABERNA PEDRAZA. Una selección de algunos de los mejores productos de España (repartidos a lo largo y ancho de su geografía) conforman la carta de esta taberna del barrio de Retiro (Calle Ibiza, 40). No podréis marcharos de allí sin probar su tortilla ‘de Betanzos’ (tortilla de patatas con huevos de corral), sus croquetas de jamón de bellota o sus mejillones tigres. Además tienen previsto, para verano, abrir un nuevo local con mucho más espacio y decorado por Lázaro Rosa-Violán. ¡No les pierdas la pista!

tortilla-de-Betanzos-1024x683

2.- Porque en el fondo a todos nos gustan las cartas (más o menos) sencillas y tradicionales, sin demasiadas complicaciones. Nos encanta eso de la ‘explosión de creatividad’ a la hora de crear, elaborar o presentar los platos, pero hay días en los que sólo pensamos en esas recetas ‘de toda la vida’, en esos platos típicos. Esos que nos comíamos, nos comemos y nos comeremos, por muchos años más.

11025992_753022528145847_1374965965956240620_n

3.- Porque tiene su punto eso de la ‘sofisticación’ de la taberna ‘de toda la vida’. Es el caso de WILBRAN, en pleno barrio de Las Salesas (Calle Orellana, 19), un restaurante que acaba de abrir sus puertas con una carta muy tradicional (y castiza) y una decoración con un punto de sofisticación, que escapa de la clásica imagen de tasca española. Su barra de roble, sus azulejos de cerámica y los suelos hidráulicos son Patrimonio de la Humanidad Madrileño y aportan al espacio esa autenticidad que luego se encuentra en la carta. No podrás irte sin probar su tortilla de patatas, sus calamares fritos, los pucheros o las carnes de Jiménez Barbero.

Wilbran1

4.- Porque si lo que te gustan son los platos con buen producto, sin pretensiones pero con los nombres de una tasca del siglo XXI, debes visitar CELSO Y MANOLO. En pleno barrio de Chueca (Calle Libertad, 1) y con una historia de años (y años) a sus espaldas, se ha convertido en el lugar perfecto para tomar el vermut, el aperitivo o para una cena con amigos un viernes por la noche. El bocata histórico de calamares, su chuletón de tomate, los caracolillos con alfileres o su ‘oda a las morcillas y chorizos de España’, son algunos de sus imprescindibles. Y aunque no tengas hambre, es obligatorio pasar a visitar (como quien visita un museo) su barra de mármol de ocho metros.

CELSO Y MANOLO 2

5.- Si es que crees en lo castizo (y te gusta) otra de las visitas obligadas es: TABERNA LA CARMENCITA (Calle Libertad, 16). Abrió de nuevo sus puertas, con la cara lavada, para recuperar ese aire de casa de comidas de 1854. Sus azulejos ya se han convertido en una de sus señas de identidad y por allí pasaron Neruda, Alberti, Vicente Aleixandre o Miguel Hernandez. En su carta el concepto de castizo se mantiene desde el desayuno hasta la cena. Desde los clásicos callos a la madrileña, pasando por rabas de Santander, las croquetas de marisquete o los huevos fritos con morcilla de Burgos. ¡Viva lo castizo!

TABERNA LA CARMENCITA43469

 ¡LARGA VIDA A LO CASTIZO!

Entrada Anterior Siguiente Entrada

También puede interesarte

Sin Comentarios

Responder

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies